Pelayo
El día amaneció gris, ese gris plomizo del invierno asturiano que parece que nunca mas va a
salir el sol. Sin embargo después de recorrer unos cuantos Km. y a medida que nos acercábamos a la playa el espesor de las nubes fue disminuyendo, dejando entrever algunos claros.
Es increible la diferencia en la climatología que puedes encontrarte entre localidades relativamente cercanas. Cuando llegamos, lucía un sol radiante que duro el tiempo de unas pocas fotos.
